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19 feb. 2021

Campeonato italiano de F4 Powered by Abarth: Gabriele Minì, el actual campeón italiano, del Abarth A112 de su padre al sueño de la Fórmula 1

Campeonato italiano de F4 Powered by Abarth: Gabriele Minì, el actual campeón italiano, del Abarth A112 de su padre al sueño de la Fórmula 1

Alcalá de Henares, 19 de febrero de 2021. Solo tiene 15 años y cumplirá 16 el 20 de marzo, un día antes que el inolvidable Ayrton Senna, y la pasión en su voz cuando habla de automovilismo es palpable. Gabriele Minì respiró el aire de los motores desde temprana edad: toda su familia ha competido y lo sigue haciendo, desde su abuelo a su padre, que competía en autoeslalon en un Abarth A112, y también su tío. Sin embargo, el joven siciliano ya los ha adelantado al ganar el Campeonato italiano de F4 Powered by Abarth de 2020 con los colores del ACI Team Italia. Es el primer italiano en ganar el título nacional en la séptima temporada de la serie preparatoria de la Federación, que incluye en sus anales los nombres de Lance Stroll, Marcus Armstrong y Enzo Fittipaldi, y ha sido testigo de pilotos del calibre de Mick Schumacher, Lando Norris y Robert Shwartzman. Su temporada, su victoria y sus consejos para los “novatos” en esta carrera, de la mano del joven de Palermo que sueña con la Fórmula 1.

 

La temporada 2020 ha sido emocionante y apasionante para el joven siciliano que, aunque novato, marcó el ritmo de inmediato y ganó el Campeonato italiano de F4 Powered by Abarth una carrera antes: «El año pasado fue emocionante», ha comentado Minì. «Ganar en mi primera temporada no ha sido nada fácil y siento una gran satisfacción, pero creo que el momento más emocionante fue después de la Carrera 3 en Imola cuando supe que había ganado el campeonato. Correr un solo campeonato al año y ganarlo significa alcanzar el 100 % de mis objetivos». Ese 100 % ya lo consiguió en karting, donde el piloto de Palermo asombró a todos desde el principio, a los 7 años, hasta el punto de hacerse un hueco entre los grandes, con victorias en Campeonatos de Europa y del Mundo. Sin embargo, para llegar a la cima, Minì solo tiene un secreto: «La paciencia es algo necesario para mejorar día a día, una prueba tras otra, sin esperar ir rápido desde el primer momento. Esta es una cualidad que he desarrollado con el tiempo y también los errores que he cometido han sido vitales en mi aprendizaje. No quiero alardear, pero siempre he conseguido puntuar en casi todas las carreras».

 

Veinte carreras disputadas en el Campeonato italiano de F4 Powered by Abarth y solo una en la que tuvo que retirarse, la Carrera 3 en Monza, puntuando en todas las demás. El botín de este joven de 15 años con el equipo Prema incluye 4 victorias, 12 podios y 5 poles. En Imola ganó el campeonato, afirmando que el circuito que lleva el nombre de Enzo y Dino Ferrari es uno de sus favoritos, a pesar de que la segunda ronda de la temporada en el circuito de Santerno fue uno de sus momentos más difíciles: «Tu opinión acerca de un circuito depende del resultado que obtengas: si lo haces bien, un circuito es estupendo; si los haces mal, no lo es. De hecho, creo que la prueba más difícil fue la segunda, también en Imola, cada dos vueltas, durante la clasificación, ondeaba la bandera amarilla y no pude hacer nada mejor que un séptimo puesto. Aparte de ser mi circuito favorito, diría que Imola es el lugar donde he tenido más problemas».

 

Muchos kilómetros recorridos en pruebas y carreras de fines de semana, y un coche que domina cada vez más día tras día, con importantes mejoras en su rendimiento y conducción.                                                                                                                              

 

A pesar de su juventud, Gabriele Minì se ha convertido de inmediato en un excelente miembro del equipo para determinar la puesta a punto adecuada, saltando a la pista en un monoplaza siempre perfectamente puesto a punto: «En términos de prestaciones, siempre ha sido un coche increíble», ha destacado Minì. «Hay muy poca diferencia entre un coche y otro, y esto es sinónimo de calidad. La fiabilidad también es un punto fuerte, no he tenido un solo problema en toda la temporada. Pero lo que marca la diferencia para poder ganar es una buena puesta a punto, donde el equipo juega un papel fundamental. La forma en que freno, acelero, preservo los neumáticos y controlo el motor son detalles que tienen un gran efecto en el comportamiento del monoplaza. Lo que para mí puede ser un coche con subviraje, para otro puede ser lo contrario. Por eso creo que el piloto es el «ajuste más importante». Cuando le paso los datos al equipo, también les transmito mis sensaciones y su gran habilidad es que siempre me han brindado un coche competitivo». Ese coche ha permitido a Minì convertirse en el primer italiano en ganar un campeonato totalmente tricolor: chasis Tatuus, motor Abarth, neumáticos Pirelli y un equipo italiano. Después de una victoria tan importante como la de Gabriele Minì, de solo 15 años, las responsabilidades aumentan y el bagaje técnico se puede poner a disposición de los que lleguen más tarde, junto con algunos consejos para los pilotos que correrán en F4 en 2021: «Mi primer consejo es sin duda tener paciencia y calma al correr, sin buscar necesariamente la victoria, pero tratando de terminar lo más adelante posible. Los campeonatos se componen de muchas carreras, por lo que es inútil intentar siempre traspasar los límites, se corre el riesgo de echar por la borda todos los avances logrados».

 

La victoria en el campeonato de F4 no es la única conexión de Minì con Abarth. Una marca que no solo recuerda la palabra «prestaciones» al joven campeón, porque siempre ha habido pasión por el automovilismo y por la marca fundada por Carlo Abarth en la familia Minì: «Abarth también me recuerda las carreras de mi padre cuando corría en autoeslalom en un Abarth A112. Podríamos decir que no falta la pasión en la familia Minì: mi padre, mi tío y mi abuelo compitieron y ahora incluso mi hermano pequeño ha comenzado a correr. Se podría decir que el deporte que viene de familia es sin duda el automovilismo. Solo he intentado conducir el Abarth A112 durante unos pocos metros y tuve la suerte de tener a mi padre al lado. Fue una experiencia realmente divertida que espero repetir pronto, tal vez sentándome a su lado nuevamente».

 

Gabriele Minì tiene un sueño para el futuro, al igual que todos los jóvenes que comienzan su carrera en el automovilismo, pero antes de alcanzar el sueño hay un largo camino por recorrer: «Mi sueño es llegar a la cima del automovilismo, la Fórmula 1, por difícil que sea», ha comentado Minì. «Podríamos decir que no es un camino en vertical, en realidad está al revés, ya que es una lucha cuesta arriba. Sin embargo, más allá de mis sueños, necesito concentrarme una temporada tras otra en dar lo mejor de mí mismo para poder mejorar, y así podré aceptar las cosas como vengan, siempre que pueda seguir compitiendo».

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