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09 jul. 2008

Abarth 500

El segundo Abarth del siglo XXI, el Abarth 500, es el que mejor se identifica con el glorioso pasado de la marca, por su impactante imagen que recuerda, inevitablemente, a los míticos 850 y 100 TC. Su elaborado diseño, concebido en el Centro Stile Fiat, es toda una lección de cómo integrar en un vehículo la tradición de una marca mítica y las necesidades tecnológicas de un coche moderno. Cada uno de los elementos aerodinámicos instalados en la carrocería del Abarth 500 tienen una función que repercute en su comportamiento, aunque su cuidado efecto estético pudieran hacer pensar que están sólo de adorno.

El segundo Abarth del siglo XXI, el Abarth 500, es el que mejor se identifica con el glorioso pasado de la marca, por su impactante imagen que recuerda, inevitablemente, a los míticos 850 y 100 TC. Su elaborado diseño, concebido en el Centro Stile Fiat, es toda una lección de cómo integrar en un vehículo la tradición de una marca mítica y las necesidades tecnológicas de un coche moderno. Cada uno de los elementos aerodinámicos instalados en la carrocería del Abarth 500 tienen una función que repercute en su comportamiento, aunque su cuidado efecto estético pudieran hacer pensar que están sólo de adorno.

Lo primero que llama la atención es que el frontal se ha “trasladado hacia delante” con el fin de dotar al turbocompresor de espacio suficiente. El “morro adelantado” era uno de los elementos característicos de los Abarth de los 60, con un prominente radiador en la parte frontal. La gran toma de aire delantera, flanqueada por dos tomas laterales, completa la agresiva estética del frontal, pero tiene la función de refrigerar los dos intercoolers que pueden entreverse a través de sus rejillas. Los faldones laterales en la parte baja de la carrocería conducen el aire hacia la trasera del 500, a la vez que le otorgan una silueta más estilizada y la sensación óptica de ir más pegado al suelo. En las aletas traseras encontramos los escudos Abarth atravesados por un rayo tricolor, tal como aparecían en los 595 y 695 Abarth de los años 60 y que todavía hoy son un símbolo de la imagen deportiva de la marca.

En la parte trasera, el paragolpes incluye el difusor aerodinámico que, junto con el alerón ubicado encima del portón, confieren al Abarth 500 un aspecto deportivo pero también excelentes prestaciones aerodinámicas. La doble salida de escape y las rejillas de ventilación a cada lado del paragolpes trasero terminan de completar su agresiva estética. Las llantas, de 16” (serie) o 17” (opcionales), se presentan con diferentes estilos, desde la solución de múltiples radios en paralelo hasta una versión con agujeros perfilados, en clara referencia a las llantas forjadas en los años 70.

Un motor para disfrutar

El capó del Abarth 500 esconde uno de los motores más modernos y eficaces del momento, un propulsor Fire 1.4 16 válvulas gasolina turboalimentado que entrega una potencia máxima de 135 CV (99 kW) a 5.500 rpm y un par máximo de 206 Nm a 3.000 rpm en modalidad “Sport” (en modalidad “Normal” el par es de 180 Nm a 2.500 rpm). Estamos ante un motor que garantiza prestaciones estimulantes y, al mismo tiempo, hace del Abarth 500 un automóvil extremadamente agradable de conducir en el día a día, gracias a su extraordinaria elasticidad y suavidad de funcionamiento, pero con una doble y excitante personalidad cuando se le exige el máximo potencial. Este espectacular rendimiento se consigue también gracias a la función overboost, que se activa con el botón “Sport” situado en el salpicadero y que actúa en la configuración de la centralita y en la presión del turbo (de geometría fija). Cuando se pulsa el interruptor “Sport” se modifica la programación de la centralita electrónica y aumenta la cifra de par máximo, pero no la de potencia. También se ajusta la asistencia de la dirección haciéndola ligeramente más dura para una mayor precisión en conducción deportiva.

Se trata de un propulsor vigoroso y progresivo compatible, no obstante, con un bajo impacto ambiental. Las prestaciones al más puro estilo Abarth se combinan con un consumo contenido de 5,4 l/100 km en el ciclo combinado. De hecho, el Abarth 500 cumple ya con las más estrictas restricciones de la futura normativa europea Euro 5.

Este motor 1.4 16v Turbo T-Jet de 135 CV pertenece a la nueva familia de T-Jet que aplica la filosofía del downsizing: La adopción de un turbocompresor de nueva generación en un motor de cilindrada reducida proporciona prestaciones comparables o superiores a motorizaciones de cilindrada mucho mayor, pero con consumos y emisiones inferiores. La presencia del turbo aumenta sensiblemente el par máximo y lo ofrece a un régimen de revoluciones muy bajo, lo que tiene como resultado una gran elasticidad y una inmediatez de respuesta que no admite comparación alguna con respecto a los tradicionales motores atmosféricos. Todo ello, con una ingeniería sencilla pero eficaz en beneficio de la robustez y de la fiabilidad.

El cambio, manual de cinco velocidades, presenta unos desarrollos acordes con las prestaciones y el carácter deportivo del modelo. La ubicación de la palanca, su accionamiento, y los cortos recorridos han sido pensados para sacar el máximo rendimiento de su eficaz propulsor y, al mismo tiempo, disfrutar de una conducción tranquila y relajada en el uso diario.

La suspensión delantera es de ruedas independientes de tipo Mc Pherson, mientras que la trasera es de eje torsional. La puesta a punto del esquema de suspensión del 500 ha corrido a cargo de los técnicos e ingenieros de Abarth, que han trabajado en estrecha colaboración con Magneti Marelli. El resultado es una suspensión deportiva, eficaz y que proporciona una extraordinaria diversión al volante, pero sin olvidar el confort que debe tener un vehículo que también se usará diariamente. El equipo de frenos incluye discos ventilados de 284 mm de diámetro en la parte delantera y discos macizos de 240 mm de diámetro detrás.

Interior funcional y deportivo

El interior del Abarth 500 es otra obra maestra del estilo y la deportividad. Ofrece una perfecta visibilidad, una postura de conducción ideal, con todos los mandos al alcance de la mano del conductor y toda la información necesaria para practicar una conducción verdaderamente deportiva. La instrumentación principal incluye el velocímetro, cuentavueltas, indicadores de temperatura del refrigerante y nivel de combustible, pantalla multifunción con diferentes informaciones y testigos de aviso.

A la izquierda de este centro de información, se encuentra otro reloj que incluye un indicador de la presión de soplado del turbo y el indicador del sistema GSI (Gear Shift Indicator). Este sistema sugiere al conductor cuándo conviene realizar un cambio de marcha mediante la iluminación de un piloto parpadeante. Si se conduce en modo “Normal”, indica la conveniencia de subir o bajar una marcha para conseguir la mayor economía; pero si se utiliza en modo “Sport”, esta recomendación busca conseguir las mejores prestaciones.

El volante, de tres radios, dispone de empuñaduras ergonómicas para los pulgares y tiene un perfil más recto en la base, para mejorar la habitabilidad y las posibilidades de regulación. Los pedales presentan un marcado carácter deportivo (de aluminio con aplicaciones de caucho) y, a la izquierda de éstos, se ubica un práctico reposapiés, también de aluminio. Las empuñaduras del cambio de marchas y del freno de mano están revestidas en piel, con un tacto ergonómico. Asimismo, los asientos son tipo baquet, con el reposacabezas integrado en el respaldo y un diseño envolvente exclusivo de Abarth que garantiza la máxima sujeción. Disponen de una abertura en el respaldo para la instalación de cinturones de competición tipo arnés. Estos asientos se ofrecen en diferentes opciones de revestimiento: de piel (con dos acabados, negro y rojo) u otros tipos de tejido.

Seguridad al máximo nivel

El Abarth 500, con cinco estrellas Euroncap, supera las normativas más estrictas en materia de seguridad activa y pasiva y es uno de los vehículos más seguros de su segmento. Dispone de serie de siete airbags (dos delanteros, dos de cortina, dos laterales y uno para la protección de las rodillas del conductor). Asimismo, adopta soluciones técnicas sofisticadas para garantizar un perfecto control del vehículo por parte del conductor (seguridad activa): ABS, complementado con el sistema EBD (Electronic Brake Distribution), ESP (Electronic Stability Program), sistema antideslizamiento ASR (Anti Slip Regulation), dispositivo Hill Holder (ayuda al conductor en los arranques en pendiente) y HBA (Hydraulic Brake Assistance) para las frenadas de emergencia.

El Abarth 500 presenta otro elemento innovador y exclusivo en su segmento, el TTC (Torque Transfer Control), un dispositivo electrónico asociado al control de estabilidad, que mejora la transferencia del par motor a las ruedas. Este sistema garantiza un óptimo comportamiento del vehículo en las curvas, sin pérdidas de tracción de la rueda interior, sin alterar la aceleración del motor y proporcionando un mayor agarre haciéndolo más seguro y divertido en conducción deportiva. Su activación se realiza mediante un interruptor situado en la consola central y no altera el funcionamiento de ningún otro dispositivo de seguridad.

Blue & Me Map ABARTH y función de telemetría

Para aquellos que buscan la máxima expresión de la deportividad y quieren explorar sus posibilidades en un circuito, en el Abarth 500 se estrena el sistema Blue&MeTM MAP Abarth, con función de telemetría. Se trata de un equipamiento extraordinariamente innovador desarrollado por Magneti Marelli gracias a su experiencia en el ámbito de la competición, que conjuga la asistencia a las prestaciones deportivas con las ventajas del Blue&MeTM MAP. Además de las funciones del sistema Blue&MeTM, los usuarios con vocación de pilotos pueden explorar sus posibilidades en circuito, registrar y analizar su avances con la nueva evolución de este dispositivo.

La función de monitorización visualiza en la pantalla del navegador los principales parámetros activos del vehículo (velocidad de rotación del motor, velocidad del vehículo, marcha introducida), que son transferidos por el Blue&MeTM al dispositivo de navegación PND (Portable Navigation Device) por Bluetooth. La función TRACK, accesible si el piloto se encuentra en uno de los circuitos presentes en la memoria SD del dispositivo, presenta un conjunto de datos añadidos, como la posición del vehículo en el trayecto (gracias al GPS) y los tiempos del recorrido.

El sistema permite, como en los coches de competición, memorizar los datos de telemetría relativos a un recorrido o circuito y asociarlos a una sesión personalizada (identificada con el nombre de conductor, circuito y fecha). La información registrada se podrá recuperar, analizar y compartir en la página web.

Abarth 500 kit “esseesse”

Fiel a la tradición que a lo largo de toda su historia ha distinguido a la firma del escorpión, el Abarth 500 no estaría “completo” si no se ofreciera un kit de potenciación para que los clientes que así lo deseen puedan exprimir aún más sus posibilidades deportivas. Como ya se hacía en los años 60, el kit “esseesse” se presenta en una elegante caja de madera y sólo puede ser vendido e instalado por la red oficial de preparadores Abarth.

Este kit permite que el propulsor 1.4 16v Turbo T-Jet alcance una potencia máxima de 160 CV (147 KW) a 5.750 rpm y, en la modalidad “Sport”, un par máximo de 230 Nm a 3.000 rpm. Los resultados son realmente sorprendentes con una velocidad máxima de 211 km/h y aceleración de 0-100 km/h en apenas 7,4 segundos. Para garantizar la máxima seguridad y rendimiento deportivo de Abarth, el kit “esseesse” incluye un nuevo equipo de frenos, muelles específicos rebajados y llantas de aleación diseño Abarth “esseesse” de 17” pintadas de color blanco o titanio. El conjunto se completa con un filtro de aire específico, cuatro medidores de presión de los neumáticos, las siglas “esseesse” para la cubierta del motor y la puerta trasera del vehículo, y una carcasa específica y original para la llave del vehículo.

El montaje del kit esseesse en el Abarth 500 no conlleva variación alguna del nivel ecológico del coche, que sigue siendo Euro5. Las emisiones de CO2 quedan inalteradas en 155 g/km y su consumo tampoco se resiente, siendo de 6,5 l/100 km en ciclo combinado.

Siguiendo la tradición Abarth, todos los kits de elaboración vienen de los talleres de los preparadores Abarth. Los kits se entregan en el interior de originales cajas de madera con paredes desmontables, diseñadas para ser transportadas fácilmente en el interior del Abarth 500, abatiendo antes el asiento trasero. De este modo, el cliente podrá conservar, al más puro estilo Abarth, todas las piezas originales que hayan sido desmontadas del propio coche para permitir, posteriormente, el montaje de los elementos del kit. El kit “esseesse” para el Abarth 500 puede pedirse en el momento de adquirir el vehículo o instalarse con posterioridad, siempre que no haya transcurrido más de un año desde la compra del coche o se hayan recorrido más de 20.000 kilómetros.

El regreso a los circuitos: Abarth 500 “Assetto Corse”

Cuarenta y tres años después de que Carlo Abarth condujera su último vehículo de competición, Abarth vuelve a las carreras en circuito con el nuevo “Abarth 500 Assetto Corse”, el pequeño superdeportivo diseñado por el Centro Stile Fiat Group Automobiles y elaborado por el equipo de técnicos y diseñadores de Abarth.

El Abarth 500 “Assetto Corse”, a la venta solamente en el mercado italiano, ha sido pensado única y exclusivamente para la competición, como lo demuestran su motor de 1400 cc, 16 válvulas y 200 caballos de potencia, vías ensanchadas, llantas ultraligeras de competición de 17” en color blanco, suspensión rebajada, espejos deportivos de competición y huecos específicos para los números en los laterales de la carrocería.

Disponible en color gris pastel, con bandas laterales Abarth de color rojo, el Abarth 500 “Assetto Corse” presenta un frontal agresivo que contiene el escudo con el logo Abarth y, debajo de este, el paragolpes ancho con el difusor aerodinámico y rejillas serigrafiadas que sustituyen las máscaras de plástico de la versión de serie. En el capó, además de los clásicos cierres “sujeta-capó”, se encuentran dos tomas de aire realizadas en fibra de carbono. La parte trasera del más potente y espectacular de los Abarth se caracteriza por el alerón de color blanco, el escudo con el logo Abarth y el escape doble. Y para finalizar, totalmente acorde con la personalidad Abarth, en los laterales se encuentra el logo con un rayo que representa la imagen de competición automovilística de la marca y el techo tiene la banda roja y cuatro tableros blancos, igual que la versión ganadora del Abarth 850TC de los años 60.

En el interior, el “Assetto Corse” cuenta con un arco de seguridad homologado para competición. El vehículo pesa aproximadamente 120 kg menos que la versión de carretera. El asiento anatómico, el volante (específico para carreras) y los paneles de carbono de las puertas, hacen del Abarth 500 “ Assetto Corse” un verdadero vehículo de competición, pequeño y agresivo.

El Abarth 500 “Assetto Corse” es un coche de carreras pensado para unos costes de mantenimiento económicos, con el que Abarth vuelve a hacer que las carreras sean accesibles, promoviendo una verdadera “democratización” de las competiciones automovilísticas. Continuando con la más pura tradición de la Casa del Escorpión, Abarth organizará a nivel internacional una competición monomarca en la que se competirá con el 500 Abarth Assetto Corse. El calendario de competiciones para la temporada 2009 se dividirá en tres campeonatos, que incluyen dos carreras en España:

  • El Trofeo monomarca 500 Abarth Europa, que se disputará en los circuitos de Valencia, Oporto, Brands Hatch, Brno, Oschersleben y Monza, siendo Valencia la ciudad europea de partida para el Trofeo, con la primera carrera del campeonato.
  • El Trofeo monomarca Abarth 500, que se desarrollará en paralelo con el prestigioso Ferrari Challenge y donde los participantes competirán en los más famosos circuitos del continente: Monza, Mugello, Imola, Le Castellet, Valencia (27 de septiembre de 2009) y Vallelunga.
  • El Trofeo monomarca Abarth 500 Italia, que recorrerá diversas pistas italianas.

 

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